Un alba imperecedera
Revelo multas karmaticas, subsistencias pasadas
Y solo a pequeños sorbos
Puedo paladear la condena de estos duelos
Que poco a poco adormecen la carne
destilando los mas dulces licores harapientos.
Me envolvió en celofan, hicieron mofa aquel momento.
Esta vez no eran los hombres de gris
Esta vez solo divisaban mis reacciones,
reptaban al borde del pavimento,algunos en cunclillas
sincronizaban el caos mas escrupuloso de toda la era
insalivaba mis nervios, miraba sin poder ver
hilos etereos saldaban las salidas de emergencia
sin refutar, me perdi en dimensiones quimericas
miradas catabolicas,clamores desde agartha
marchitaron las praderas, preñaron a la nada





